Ahora desnudas tus senos al espejo,
Pintas tus mejillas de lágrimas y languideces.
Desfalleciendo, miras tus muñecas y deseas vestirlas de rojo.
Como niña trágica deseas dormir decorosamente,
anhelas dormir sola y en silencio.
Ahora tu cuerpo desnudo cae en pozo oscuro bajo tus sueños
Y el rojo púrpura de tu tristeza endulza el amargo negro de las aguas.
Ahora tu sueño es mi sueño, dulce niña, y se hace recurrente en mi espíritu.
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