Otro espíritu ha llegado al cuerpo
Mi corazón está afligido, y no digo nada
Decae como un rosal marchito ante la casa
Negro, hermoso y aún aromático
Extiende sus dulces lamentos
Cubierto por flores cadavéricas, flores sin color
Y gélidas brisas las rodean en silencio
Mi corazón está afligido y confuso
Susurra juramentos de venganza
Decae aturdido como un alma que pena
Sueña siempre con un ser espantoso
¡Oh ventura temible, desdicha mía!
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