Estoy formado de asombro y muerte
¿Cómo pude antes sospecharlo?
Yo, que en el pasado estuve tan cerca del dolor,
Que conocí todos los demonios…
Pero mis recuerdos se consumen sin arder
Y olvidé cómo vivir.
Presencia de recuerdos
Presencia de recuerdos y fantasmas,
Palas que desentierran el dolor,
Y extienden cráneos aún con piel
absolutamente irreconocibles.
Recuerdos de días sin luz.
Irradias los cuerpos…
Eres lluvia incesante,
un atalaya infalible,
el faro de luz perpetua sobre las ánimas
que lamentan su tiempo en prisión.
¿Por qué me llamas dolor espectral?
¿Por qué oigo tu voz a esta hora de la noche?
Me sigues aún en los sueños,
Desdibujas tu rostro con muecas de súplica;
Rastreas de rodillas mis días muertos,
Te lamentas sobre sus cadáveres…
A ti te digo: no lograrás revivirlos.
Te cubres con las vísceras de la vida
y la melancolía te ha vuelto cana;
Presencia de recuerdos
Presencia de recuerdos y fantasmas.
Harold MUÑOZ, París 17/07/2011
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