Ayer
al final de la tarde
la sangre emergía
b u r b u j e a n t e
de un estigma profundo
cavado en mi rostro
Mis manos
no lo encontraron: no era mi reflejo
sino el rostro de un demonio profeta
Mi pensamiento comenzó a moverse
y sería incapaz de repetirlo
No sé cuándo me desperté, cómo llegué aquí
mas
me sentí húmedo:
EL DEMONIO
había derramado sobre mí
todas sus profecías
!!
Ayer
al final de la tarde
corté mi brazo
la sangre brotó rápidamente
parecía una rosa marchita
vi la noche emerger de mis venas
fluía oscura y espesa
…
borrascosamente
…
Sentí gran agitación en mi espíritu:
Una deliciosa sensación
cercana al éxtasis
Envolví mi brazo
viendo la muerte danzar
La música nocturna cesó:
La profecía no miente
No hay comentarios:
Publicar un comentario